Libros

Alejandro Macarrón alerta sobre el invierno demográfico y el declive español.

Charla coloquio organizada por El jovial cetáceo, en esta ocasión (29/04/2026) con Alejandro Macarrón ingeniero en telecomunicaciones, profesor y coordinador del observatorio demográfico de la fundación universitaria San Pablo CEU y autor del libro Los últimos españoles. El suicidio demográfico de una nación.

Participa con comentarios al final del artículo.


Una nación envejecida y en retroceso

El coloquio arrancó con una exposición de Alejandro Macarrón sobre la situación demográfica española, definida como una auténtica crisis estructural. El autor explicó que España ha pasado, en apenas unas décadas, de ser un país joven y expansivo a otro envejecido y en declive. Recordó que durante buena parte del siglo XX los nacimientos superaban ampliamente a las defunciones, mientras que hoy sucede lo contrario debido a más de cuarenta años de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo generacional.

Macarrón distinguió entre la demografía “autóctona”, cada vez más envejecida y reducida, y la vinculada a la inmigración, cuyo crecimiento ha sido muy rápido desde finales de los años noventa. Según expuso, cerca de una cuarta parte de la población española ya es nacida en el extranjero o descendiente directa de inmigrantes. El conferenciante subrayó que este fenómeno no es homogéneo, pues conviven inmigraciones muy distintas entre sí: hispanoamericana, musulmana, europea o asiática, con diferentes niveles de integración y comportamientos sociales.


El impacto económico y social de la inmigración

Buena parte de la intervención estuvo dedicada a analizar las consecuencias económicas y sociales de los actuales flujos migratorios. Macarrón defendió que España ha absorbido una inmigración masiva en un contexto de elevado desempleo estructural y fuerte deterioro de servicios públicos esenciales. Señaló especialmente el problema de la vivienda, agravado por la presión demográfica y por la incapacidad de muchos jóvenes para emanciparse. También vinculó el crecimiento poblacional con el aumento de las listas de espera sanitarias y la saturación de determinados barrios y municipios.

El autor de Los últimos españoles afirmó igualmente que la inmigración actual no responde únicamente a necesidades laborales, sino también al atractivo del Estado del bienestar. Citando ejemplos históricos y comparaciones internacionales, sostuvo que la combinación entre ayudas públicas y fronteras poco controladas multiplica la llegada y permanencia de inmigrantes incluso en periodos de crisis económica. A su juicio, España necesita una política migratoria más selectiva, legal y vinculada a las verdaderas necesidades productivas del país.


El invierno demográfico como crisis humana

Más allá de las cifras, el coloquio abordó el problema demográfico desde una perspectiva antropológica y afectiva. Durante el debate posterior, se reflexionó sobre las consecuencias humanas de una sociedad envejecida, marcada por la soledad, la ruptura familiar y la pérdida de vínculos comunitarios. Macarrón sostuvo que el invierno demográfico no solo implica menos trabajadores o menos crecimiento económico, sino también una transformación profunda de la vida cotidiana y de la estructura emocional de la sociedad.

El conferenciante llamó la atención sobre el aumento de personas que viven solas, el desplome de la nupcialidad y el incremento de divorcios y separaciones. Según explicó, estas tendencias generan un “desierto afectivo” que tendrá consecuencias psicológicas y sociales de gran alcance. También defendió que la familia estable y el deseo de tener hijos deben volver a ser valorados culturalmente, pues consideró imposible revertir la crisis demográfica únicamente mediante incentivos económicos o discursos tecnocráticos.


Identidad, integración y futuro de Europa

En el tramo final del coloquio se debatió especialmente sobre integración cultural, islamización y futuro europeo. Macarrón alertó de la aparición de municipios españoles donde los nacimientos de padres extranjeros ya son ampliamente mayoritarios, algo que, según afirmó, transforma rápidamente la identidad social y cultural de esos lugares. También señaló que la integración resulta mucho más difícil cuando existen comunidades cerradas y fuertes dinámicas de endogamia.

El debate concluyó con una reflexión sobre la necesidad de recuperar la natalidad española y reforzar la cohesión nacional. Macarrón insistió en que Europa debe controlar sus fronteras y replantear sus políticas migratorias si quiere evitar tensiones crecientes en las próximas décadas. Aun así, se mostró convencido de que la situación puede revertirse si la sociedad vuelve a considerar la familia y la continuidad generacional como bienes esenciales. El coloquio terminó entre preguntas de los asistentes y recomendaciones de lectura del libro Los últimos españoles.


Ver el vídeo de la cabecera

El coloquio completo ofrece una reflexión extensa y polémica sobre natalidad, inmigración, envejecimiento y futuro nacional, desarrollada con abundantes datos y ejemplos históricos. Más allá de las posiciones ideológicas que puedan compartirse o discutirse, la intervención de Alejandro Macarrón plantea preguntas de gran alcance sobre la evolución social y demográfica de España y Europa, convirtiendo el vídeo en un material especialmente interesante para quienes deseen profundizar en este debate contemporáneo.


También puede interesar:

Alejandro Macarrón alerta sobre el invierno demográfico y el declive español.