SEMBLANZAS

Alfonso Ponce de León, pintor y falangista

Pintor de sensibilidad vanguardista y falangista comprometido, Alfonso Ponce de León fue asesinado en Madrid en septiembre de 1936, junto a su padre y uno de sus hermanos.

2026-08-26-Semblanzas-1w
La imagen reúne un retrato de perfil de Alfonso Ponce de León junto a dos de sus obras, 'Jóvenes y un pescador' y 'Autorretrato (Accidente)', muestra de la personalidad artística de un pintor situado entre el surrealismo y el expresionismo, cuya trayectoria quedó truncada en 1936.
Alfonso Ponce de León, pintor y falangista
El descanso (1930), óleo sobre lienzo de gran formato (318 x 175 cm) Museo Reina Sofía

Un pintor de vanguardia

Dionisio Ridruejo ha escrito de este falangista, que parecía un caballero del siglo XVII, pero no de los de empaque místico, sino de los de empaque galante: frente alta con cumbre de ondas rubias, cejas redondeadas, nariz de dibujo largo y detallado, boca sensual, pero delgada, y manos largas. Ponce era un pintor que oscilaba entre el surrealismo y el expresionismo. Algunos de sus cuadros eran líricos.

Ridruejo ya se sorprendía, cuando escribió sus Memorias, de que un pintor tan interesante hubiera desaparecido, como si dijéramos, del mapa. Nos recuerda también Ridruejo que una ilustración del pintor no pudo pasar a la edición facsímil que se hizo en 1938 del viejo Arriba, porque se trataba de una historieta en cuyos cuadros sucesivos —un falangista en el centro, con dedo imperativo— se veía a los militares entrando en su cuartel, los curas en la iglesia, los obreros en su fábrica y, en el último, un capitalista recibiendo una patada en el trasero.

Alfonso Ponce de León fue asesinado el 29 de septiembre de 1936, cuando era jefe de Prensa y Propaganda de F.E.

En esa misma fecha fue asesinado su hermano Guillermo, de 32 años. Al día siguiente asesinaron a su padre, Juan Ponce de León Encina, de 72 años. El 7 de noviembre lo sería su otro hermano, Juan, capitán de Artillería, de 35 años, que antes había sido herido en la defensa del cuartel de la Montaña.


Una familia víctima del odio

Cuando terminó la guerra, el único hermano vivo que quedaba, Luis, publicó una esquela en la que incluyó a su madre, Guadalupe Cabello Fernández, que falleció, dice, «a consecuencia de los dolores y privaciones padecidos». No es de extrañar. El marido y tres hijos fueron víctimas del odio. El odio que vuelve de la mano de quienes sus voceros llaman nueva política y que no es tal, sino más bien todo lo contrario.

El socialista Francisco Largo Caballero no engañó a nadie. Posiblemente por eso cuenta en Madrid, junto con Indalecio Prieto, con un monumento, cuando ambos fueron los mayores responsables de la Revolución de Octubre de 1934. Mientras tanto, acogiéndose a la Ley de Memoria Histórica, que trajo el inefable Rodríguez Zapatero, va desapareciendo cualquier recuerdo que ellos, de una manera u otra, interpretan que tuvo algo que ver con el 18 de julio de 1936. Incluso han llegado más allá, borrando del callejero el nombre de José Calvo Sotelo, asesinado por los rojos unos días antes de aquella fecha. Es la ley del embudo.

Pero nos estamos olvidando de Alfonso Ponce de León, motivo principal de este artículo.


Los años de formación

El pintor nació en Málaga el 10 de septiembre de 1906. Cinco años más tarde, al amparo de una de sus abuelas, Encarnación Encina, los hermanos Ponce de León —Juan, Guillermo y Alfonso— se trasladaron a Madrid, donde estudiaron en el Instituto Católico de Artes e Industria, dirigido por jesuitas.

En 1916, Alfonso se incorporó al Instituto Cardenal Cisneros y, más tarde, durante cinco años, estudió en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde tuvo como compañeros de clase al escultor Emilio Aladrén, Salvador Dalí, Maruja Mallo y Remedios Varo. En el círculo de amigos estaban García Lorca, Luis Buñuel, José Moreno Villa y la joven Margarita Manso Robledo, una muchacha de ideas avanzadas que también ingresó en San Fernando en 1924, donde tuvo como profesor a Julio Romero de Torres y que terminaría casándose con nuestro pintor en diciembre de 1933.

Margarita había nacido en la capital castellana de Valladolid el 24 de noviembre de 1908 y, durante su permanencia en la Academia de San Fernando, se hizo muy amiga de Dalí y García Lorca. Este, al editar Romancero gitano, dedicó a la bella Margarita el largo romance Muerto de amor, del que reproducimos los primeros versos:

¿Qué es aquello que reluce
por los altos corredores?
Cierra la puerta, hijo mío,
acaban de dar las once.

En mis ojos, sin querer,
relumbran cuatro faroles.
Será que la gente aquella
estará fregando el cobre
.


Las primeras exposiciones

Con solo 23 años, concurrió al primer Salón de Artistas Independientes, que había sido inaugurado por el escritor y crítico de arte José Francés.

Ponce de León presentó un dibujo, Golfo, y cuatro óleos: Andaluza en el mar, La peinadora, Puestos y Bodegón de un frutero y un papel. A esta exposición también le dedicó un extenso artículo, en la revista Blanco y Negro de Madrid, el 15 de diciembre de 1929, el ilustre académico Antonio Méndez Casal, que da los nombres de todos los artistas que exponen: Díaz Caneja, Rafael Boti, Cobo Barquera, López Obrero, Servando del Pilar, Pablo Zelaya y Ponce de León. De este último destaca el cuadro de frutas, «con un acorde triste y áspero, pero fuerte». El artículo, que ocupa cinco páginas de la revista, va ilustrado con fotografías de algunos de los cuadros expuestos.

También, junto con otros pintores, participó en la Exposición de Pintura Moderna que tuvo lugar en el Gran Casino de San Sebastián, donde presentó dos obras, La juventud de Greta Garbo y Naturaleza medio muerta. También en ese mismo tiempo se exhibió una película de Luis Buñuel y el fundador de La Gaceta Literaria, Ernesto Giménez Caballero, pronunció unas palabras. En los últimos días hubo un recital poético a cargo de Rafael Alberti.

Esta muestra, organizada por el Ateneo, fue dirigida por el falangista y arquitecto José Manuel Aizpurua. Este, comenzada la Guerra Civil, fue detenido y fusilado en la cárcel de Ondarreta de San Sebastián el 6 de septiembre de 1936.

Autorretrato (1936). Óleo sobre lienzo

Ya, por último, Ponce de León acudió, por tercera vez, a la Exposición Nacional de Bellas Artes con una sola obra, la titulada Autorretrato (Accidente). Obra que, según dicen los expertos, representa un accidente automovilístico que el pintor tuvo en cierta ocasión y que hoy se puede contemplar en el Museo Reina Sofía.


El final de una vida

Los acontecimientos ya se habían precipitado y los españoles, de un lado y de otro, no fueron capaces de convivir. El 18 de julio de 1936 dio comienzo la contienda que habría de durar cerca de tres años.

En medio del caos que se produjo a continuación, Ponce de León fue detenido en el mes de septiembre siguiente, cuando estaba en compañía de su esposa. Después, se cree que fue torturado para que diera nombres de otros falangistas.

Dionisio Ridruejo cuenta que el pintor, cuando comenzó la Guerra Civil, solía acercarse a su casa silbando el himno falangista y que seguramente no dejó de silbarlo hasta que se lo llevaron al muro donde sería asesinado, en la fecha ya citada. Su cadáver fue abandonado en una cuneta. Días después sería enterrado en una fosa común.

Desde febrero de 1944, sus restos descansan en el cementerio de la Almudena de Madrid.


Para saber más: 

Comentarios