EDITORIAL | MAYO 2026

Guardemos el decoro de unas fechas

Mayo reúne fechas cargadas de sentido histórico y moral: trabajo, patria, servicio, familia y Europa. Recordarlas con dignidad ayuda a fortalecer nuestra conciencia cristiana y española.

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Guardemos el decoro de unas fechas

Trabajo y patria, dos deberes inseparables

El mes de mayo comienza con dos simbolismos históricos y rigurosamente actuales: el día 1 nos habla del trabajo y el día 2, de la patria, de forma que es prácticamente imposible que, en estos días de una radiante primavera (en el aspecto meteorológico, claro), nos sea posible distanciar ambas ideas.

Al decir trabajo, pensamos inmediatamente en otros conceptos relacionados: dignidad humana, esfuerzo, justicia social, empresa y taller como comunidades y —ojalá— gremio y sindicato. Al decir patria, aludimos a una ilusionante tarea común para todos los españoles, a la liberación de sumisiones foráneas —ayer, militares; hoy, ideológicas—, al pueblo español, que es lo contrario de masa, a la convivencia en libertad y paz, a la proyección entre otras naciones, con aportaciones profundas por nuestra parte…

La fecha del 1 de mayo no tiene procedencia partidista, sino que evoca en su origen a aquellos trabajadores de Chicago levantados contra la sinrazón del capitalismo; y tampoco la tiene, claro, el 2 de mayo, que representa el inicio de que la mayor parte de los españoles osara alzar sus armas contra el invasor (cuando la mayoría de los privilegiados se había sometido a él con gusto).


Servicio, juventud y el valor de la unidad

Y así, corriendo el mes de mayo, nos encontramos con una tercera fecha, que nos habla de juventud, de servicio, de compromiso y de recios valores cristianos, y aparece representada por la figura de Fernando III el Santo, que, en el siglo XIII de nuestra historia, empezó a reconstruir la unidad perdida seis siglos atrás, con fusiones (Castilla y León) y con pactos de amistad (Corona de Aragón). Por algo es nuestro patrón.

Modernamente —siguiendo esa moda que dedica cada día del año a una actividad o una idea, sea esta verdadera o apócrifa—, también señalaremos en el calendario de mayo dos fechas que adquieren verdadero sentido para nosotros: el día 15 aparece marcado como Día Internacional de la Familia, y el día 9 parece ser el Día de Europa. Reflexionemos también sobre estas efemérides sobrevenidas…


Familia y Europa ante el desafío del presente

La familia es la célula base de la sociedad, el primer escalón de socialización del niño, la primera escuela de valores, creencias y comportamientos; de ahí las constantes campañas para desvirtuarla, confundirla o negarla que corren en nuestros días. Destruir la familia es destruir las bases del ser humano; no es extraño que, luego, se deje llevar por ensueños o auténticas simplezas…

Y, finalmente, Europa, la configuradora del mundo, con sus luces y sus sombras en la historia, pero —y eso la puede definir de cara al futuro— sustentada en los valores del clasicismo, la romanidad y el cristianismo; también esta Europa está siendo puesta en entredicho, y por muchos de sus hijos…

Guardar el decoro de las fechas quiere decir celebrarlas, meditarlas e interiorizarlas, para que conformen nuestro sentido cristiano, occidental y español de la vida.



Publicado en el núm. 280 de la revista Trocha, de mayo de 2026.

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