ARGUMENTOS
Ceuta y Melilla: argumentos frente a Marruecos
Introducción editorial
Un argumento de hace 25 años que mantiene actualidad
Recuperamos en La Razón de la Proa este texto firmado por José Ramón Jarones y publicado originalmente en 2001 en HAZ. La cabecera, originariamente titularidad del Sindicato Español Universitario (SEU), cesó su actividad en 1955 y fue recuperada posteriormente, en 1969, por el Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES). El artículo ha sido recuperado recientemente por la Gaceta de la Fundación José Antonio, lo que permite volver sobre una cuestión que, un cuarto de siglo después, continúa formando parte del debate sobre España y su integridad territorial.
Más allá de las referencias coyunturales propias del momento en que fue escrito, Jarones plantea la cuestión de Ceuta y Melilla desde una perspectiva histórica, geográfica y jurídica, apoyándose especialmente en los argumentos del jurista José Antonio Pastor Ridruejo. La comparación con Gibraltar y la reivindicación marroquí de ambas ciudades constituyen el eje de un texto que conserva interés como documento de pensamiento político y como punto de partida para reflexionar sobre la vigencia de aquellos argumentos.
Título original: Ceuta y Melilla
Una reivindicación territorial que viene de lejos
En los últimos tiempos, nos hemos visto sorprendidos por una serie de noticias referidas a las plazas españolas de Ceuta y Melilla. Recientemente, Le Matin du Sahara et du Maghreb se hacía eco de las declaraciones realizadas por el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Mohamed Benaissa, quien afirmaba textualmente que «España satisfará próximamente las reivindicaciones de Marruecos sobre las ciudades ocupadas de Ceuta y Melilla».
Asimismo, el periódico marroquí Ashark Al-Awsar publicó una entrevista con el ministro marroquí de Exteriores, donde se trataba la cuestión de la cesión de Ceuta y Melilla. El ministro declaró que el asunto ya estaba en la agenda de relaciones entre los dos países y añadió que «Marruecos ha formulado algunas propuestas a España para llegar cuanto antes a una solución para esta situación antinatural y excepcional de colonialismo».
Por si esto fuera poco, nuestra indignación rebasó todos sus límites cuando nos encontramos con la siguiente noticia, que reproducimos de manera textual: «Fuentes ministeriales dicen tener plazo para entregar Ceuta y Melilla a Marruecos. El Ejército ya dispone de un plazo para finalizar los preparativos para entregar las dos ciudades españolas a Marruecos».
Mientras, el Gobierno español calla, sellando con su silencio esta nueva traición. Al fin y al cabo, Ceuta y Melilla están muy lejos de Oropesa del Mar (*), por lo que nuestro presidente puede seguir tranquilo.
(*) Se refiere al lugar de veraneo de José María Aznar
Historia, geografía y soberanía
Lo cierto es que, desde hace tiempo, Marruecos viene desplegando una estrategia diplomática cuyo fin es la incorporación de dichos territorios, alegando una supuesta naturaleza de enclaves coloniales. Creemos que es necesario conocer la realidad al respecto, a fin de evitar comentarios tan vergonzosos como los que en ocasiones tenemos que escuchar, dudando de la españolidad de Ceuta y Melilla.
Para dotar de un mayor rigor a nuestro análisis, de paso acallar susceptibilidades, vamos a exponer el tema apoyándonos en consideraciones que, al respecto, formula don José Antonio Pastor Ridruejo, prestigioso catedrático de Derecho Internacional Público y juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Pastor Ridruejo nos aporta algunos datos, geográficos e históricos, muy interesantes para realizar un análisis correcto de la situación.
Geográficamente —dice Pastor Ridruejo— no cabe considerar a los territorios en cuestión como enclaves, ya que están contiguos a la masa más importante del territorio español y separados, tan solo, por un corto espacio de mar, como lo están también y a mayor distancia otros territorios españoles (Islas Baleares, Islas Canarias).
Históricamente, Ceuta y Melilla fueron incorporadas a la soberanía española a finales del siglo XV, es decir, antes de la existencia de Marruecos como grupo político soberano; España, pues, nunca las ha arrebatado al país vecino.
Los argumentos jurídicos
En una perspectiva rigurosamente jurídica —continúa diciendo el catedrático—, nuestro país dispone de argumentos serios y consistentes en favor de la españolidad de Ceuta y Melilla y en contra de su naturaleza de enclaves coloniales.
Por lo pronto, y como hemos dicho antes, estamos ante territorios contiguos en modo alguno a España, no constitutivos de enclaves; fueron además incorporados a la soberanía española antes de que Marruecos existiese como grupo político soberano, la población ha sido y continúa siendo mayoritariamente española; la reivindicación es anexionista y ajena, por consiguiente, al derecho de la descolonización, y no encuentra base alguna en el Derecho Internacional.
Ceuta y Melilla frente al caso de Gibraltar
Pastor Ridruejo advierte, asimismo, que Marruecos trata de asemejar esta situación a la de Gibraltar. El catedrático asegura que el Gobierno español puede alegar diferencias históricas y jurídicas.
Históricamente, las situaciones son distintas, porque España ocupa las plazas y territorios del norte de África desde que se constituyera como Estado soberano y antes, desde luego, de que Marruecos adquiriese tal carácter.
Desde el punto de vista jurídico, las situaciones son también diferentes, porque, por lo pronto, la controversia hispano-británica se descompone realmente en dos.
Por un lado, existe la controversia propiamente descolonizadora sobre la ciudad, el puerto y el peñón, que estaban indiscutiblemente bajo soberanía española antes de su ocupación por las fuerzas inglesas y su cesión convencional; por contra, Marruecos nunca ha sido soberano de los territorios que reclama.
Por otro lado, tenemos la controversia de naturaleza territorial sobre el istmo que separa Gibraltar del resto de la Península, territorio que nunca ha sido cedido por España y que el Reino Unido fue ocupando de forma ilegal.
Una conclusión desde 2001
A la luz de semejantes razones históricas, geográficas y jurídicas, los estudiantes falangistas debemos mostrar nuestro frontal rechazo ante las aspiraciones marroquíes y gritar más que nunca la españolidad de Ceuta y Melilla.
Transcripción literal del texto original de José Ramón Jarones, publicado en HAZ en 2001 y recuperado recientemente por la Gaceta de la Fundación José Antonio. Los subtítulos han sido añadidos por La Razón de la Proa.

