Una de las anécdotas más sorprendentes de la Segunda República sitúa a José Antonio Primo de Rivera escoltando a Indalecio Prieto para evitar su asesinato. Petón la rescata en su último libro.
Entre la expectación popular y las protestas anunciadas, la visita de León XIV pone de relieve la persistencia de viejos enfrentamientos ideológicos y distintas formas de oposición a la presencia pública del Pontífice.
Las prioridades parecen evidentes hasta que dejan de serlo. De la familia a la comunidad, de la patria a la caridad cristiana, una reflexión sobre el orden natural de nuestras obligaciones.