Una canción que hablaba de primavera.
La expresión en España de la honda del asociacionismo político juvenil de la época fue el Frente de Juventudes, organización reclamada tozudamente por Enrique Sotomayor, ejemplo de camarada que había bebido en aquel claro manantial de la Falange, que arriesgó su vida y la perdió en la División Azul, evacuando a su amigo y camarada Enrique Ruiz, que luego salvo la vida. De él fue la idea, el primer proyecto y el nombre.
Finalizada la guerra, Sotomayor es recibido por Franco en Burgos, a quien le dirige una arriesgada alocución:
Mi general, para poder entendernos desde el principio quiero decirle, en nombre de las Juventudes de España, que nos tendrá siempre a su lado, con la misma fe y el mismo entusiasmo que en nuestra guerra, y seguiremos confiando ciegamente en usted como caudillo militar. Ahora que, como caudillo político no le prometo nada, pues la juventud no le conoce en este sentido.
Enrique continúa su exposición rebosando fogosidad y convencimiento, y, al notar la atención de Franco, se crece, y con el entusiasmo juvenil que le caracterizaba añade comentarios con timbres de caliente lirismo que consigue captar el interés de tan excepcional oyente. Los militares que acompañaban a Franco estaban tensos y sudorosos, temían que a Franco no le gustase el tono ni las formas. Sin embargo Franco comenta a sus ayudantes:
Acabo de conocer a un nuevo San Francisco Javier, su mismo fuego, su misma limpieza de corazón... También que él venia pensando en hacer algo parecido al proyecto de Sotomayor.
Así, el 6 de diciembre de 1940 se aprueba la Ley Fundacional del Frente de Juventudes, que contemplaba la creación de las Falanges Juveniles de Franco (FF.JJ.), con vocación de militancia y confesión ideológica falangista.
Las FF.JJ. fueron testimonio de fervor y culto a José Antonio y de una entusiasta lealtad de apoyo a Franco. Hay que resaltar en su aspecto formativo la importancia de un excelente apunte como era un pequeño manual titulado Moral y estilo, antecedente de los que a partir de 1960 fue la Promesa de la Organización Juvenil Española (OJE).
En 1955, otro ejemplar falangista, Jesús López Cancio, que sustituye a José Antonio Elola-Olaso como delegado nacional del Frente de Juventudes, vivió la crisis de 1955/56, cuando Arrese fue sustituido por Solís, en la Secretaria General del Movimiento (esta crisis es para reflexionar en un artículo aparte). Era el arranque de una nueva etapa, Franco amplió el pluralismo político sobre el que se había construido el Estado, es decir, falangistas, católicos y monárquicos, con otros aportes de más reciente presencia, los tecnócratas.
Qué visión tuvo Sotomayor ante Franco -como caudillo político no le garantizo nada- por lo que pudiera ocurrir y ocurrió en las FF. JJ.: muchos de los nuestros abandonaron, manifestando su desacuerdo con rebeldía, con canticos de todos conocidos, algunas centurias dieron la espalda e incluso desaparecieron, se produjo una enorme grieta a la unidad.
Cancio recibió una organización decadente, desfasada y tuvo la sensibilidad de ponerla al día mirando al futuro en una España en evidente mudanza. Lo primero que hizo fue rodearse de un magnifico equipo, todos procedentes de las FF.JJ. y del SEU, y llevar a cabo, en 1959, la primera encuesta española a los jóvenes, su carga política era innegable.
Como consecuencia de los resultados de la encuesta, entre otras cosas, nace la OJE, y se le dota de un cuerpo de doctrina que fue la Promesa y un lema Vale quien sirve. Con la Promesa, Cancio buscaba lograr una actitud ética, un impulso de las virtudes y adaptación a los nuevos tiempos. La Promesa son once verbos en infinitivo, que aportan un compromiso para un proyecto de vida, un estilo, una manera de ser. Valores, poesía, ideario, 63 años han transcurrido desde que viera la luz. La OJE es heredera de un estilo, tiene en su Promesa y en su lema Vale quien sirve un rasgo de originalidad y compromiso. La Promesa en palabras de profesor Luis Buceta, es una de las páginas más bellas y profundas que se han escrito:
Dios, Patria, familia, camaradería, libertad, justicia, responsabilidad, estudio, trabajo, dignidad, servicio…, su lema es bastante expresivo.
Después de estas rápidas y escuetas notas, añado mi impresión personal sobre mi paso por estas organizaciones.
En el Frente de Juventudes
mis sueños se despertaron
al ritmo de una canción
que hablaba de primavera, de amor...
La mirada clara y lejos,
los pasos al mismo son,
y las camisas azules
apretando el corazón.
Cien muchachos desfilábamos
con los ojos cara al sol.
Desde aquel día mi vida
ya tenía otra razón.
Puse el azul en mi pecho
y en mis labios la canción.
Empezaba a amanecer
en un flecha como yo.
Los nombres de las escuadras y centurias
eran lecciones de historia:
Viriato, Sancho el Fuerte, El Cid, Lepanto,
Reyes Católicos, Hernán Cortes,
Pedro de Valdivia, Hispanidad, Cisneros,
4 de Marzo, Alto de los Leones, Brunete, División Azul...
y tantos nombres que solo con mencionarlos
trasmitían amor a la Patria.
Vivimos amaneceres en los campamentos
con la cruz del mástil presidiendo,
con las banderas al viento,
firmes, con emoción y respeto
izadas con el Cara al sol.
Las centurias, marchando, cantando
con la frente levantada,
y en el horizonte España
en la paz, la nueva paz,
de los hijos de la guerra.
En las escuadras convivíamos
los hijos de una y otra trinchera,
a nadie se preguntaba
cuál era su procedencia.
Ninguna generación muere
sin dejar huella, y aquí estamos todavía
en estrecha convivencia
los de las centurias viejas
los de las camisas azules
con la canción eterna
Ahora sufriendo el triste panorama
de una España secuestrada,
y sin que ría la primavera.
Que la historia que hemos hecho
si es historia, no se cierra.
Contemos a nuestros nietos
la verdad, la historia nuestra,
la del Frente de Juventudes
los del saludo romano,
los de las cinco flechas.
Los hombres de Covaleda
con su moral y estilo
con su Promesa.
Pronto vosotros, jóvenes camaradas,
veréis a Dios en el ocaso,
nosotros la esperanza en vuestra aurora.
Después camaradas del alma, camaradas
que sea lo que Dios quiera.
España siempre irá con nosotros
y también nuestras banderas.
Roja y gualda, y roja y negra.
Vale Quien Sirve. Arriba España.