Cantar juntos: una invitación desde la Hermandad Doncel
Una convocatoria abierta para quienes quieran compartir música, tradición y amistad. El Coro de la Hermandad Doncel ensaya en Madrid y busca nuevas voces con ganas de cantar y convivir.
Convocatoria abierta
- Actividad.- Coro y ensayos.
- Participan.- Principalmente miembros de la Hermandad Doncel, asociación que sirve de punto de encuentro a todos aquellos hombres y mujeres que, habiendo pertenecido o no a la Organización Juvenil Española, comparten los valores recogidos en su Promesa.
- Temática.- Canciones regionales, campamentales o de fuegos de campamento; himnos y canciones de marcha de la antigua OJE; villancicos y otras piezas del cancionero tradicional.
- Parte de nuestro repertorio puede escucharse en la web de la Hermandad Doncel, donde se recogen canciones de fuego de campamento y nuestro cancionero tradicional. También aquí.
- Lugar de los ensayos.- Salón parroquial de la iglesia de los Teatinos [mapa], en el barrio madrileño de La Guindalera. Encuentros quincenales, de algo más de dos horas.
- Llamada.- Si te gusta cantar, compartir y formar parte de un grupo de camaradas unido por la música, la amistad y la camaradería, solicita más información [info@doncel.org] y acércate a conocernos.
Aquí la canción es motivo para encontrarnos, compartir y seguir construyendo comunidad desde lo que somos y hemos vivido.
La canción como memoria y vínculo
Desde que nacemos, las canciones están presentes en nuestra vida. Todos hemos sido arrullados por nuestras madres mientras nos cantaban canciones de cuna, de la misma forma que nosotros lo hemos hecho con nuestros hijos y nietos.
De niños y jóvenes, en la Organización Juvenil Española, tuvimos la fortuna de aprender y comprobar que las canciones son una herramienta fundamental para marcar la identidad y la cohesión de un grupo. El acto de cantar juntos, en marchas, campamentos y otras actividades, creaba una sensación de pertenencia y camaradería en torno a un conjunto de ideales y un estilo de vida peculiar.
Tradición, identidad y bienestar
Y fue gracias al folclore que aprendimos las costumbres de nuestros pueblos, sus lenguas, sus tradiciones e incluso algo de su geografía e historia.
A nivel psicológico, por todos es sabido cómo la música influye en nuestro estado de ánimo y bienestar mental. Si además la actividad se comparte, se hace en grupo, entre sus miembros se crea una unión y unos vínculos muy especiales.
El Coro Doncel: una familia que canta
Y este es el caso del Coro de la Hermandad Doncel (aclarando que la denominación de coro es muy osada por nuestra parte).
Rondando las bodas de plata, sin duda sus miembros formamos una pequeña familia. Familia que integran tanto los que estuvieron como los que seguimos estando. Familia que deseamos que siga creciendo y aumentando.
Ensayar, convivir y disfrutar
Se nos puede tachar —y no sin razón— de poco ortodoxos. Queremos cantar, pero también pasar un buen rato, y eso es más fácil conseguirlo compartiendo una castiza merienda. Procuramos hacer las cosas bien y trabajamos para que las canciones suenen lo mejor posible, pero nos gusta saber los unos de los otros y celebrar juntos las alegrías que nos da la vida y, si llega el caso, compartir los momentos no tan buenos.
Posiblemente deberíamos ensayar más, pero somos conscientes de los tiempos y las ocupaciones que tenemos, y es por eso que nos vemos algo más de un par de horas cada dos semanas.
Una invitación abierta
Debéis saber que nuestras puertas están abiertas. Hay muy pocas condiciones: el suficiente oído para no desafinar, un poquito de voz y, sobre todo, ganas de compartir y disfrutar. Quien sepa tocar algún instrumento —si es un laúd o una bandurria, mejor que mejor— será especialmente bienvenido.
Carolina Dolado