EDITORIAL | LUCERO

Hacia una nueva transición.

¿La segunda, la tercera? Una nueva transición representa, en el fondo, un continuismo de lo que fue la primera, pues esta llevaba en su fondo los gérmenes de su destrucción.


Publicado en la revista Lucero, núm. 144, 3 trimestre de 2021. Editado por la Hermandad Doncel - Barcelona | Frente de Juventudes. Ver portada de Lucero en La Razón de la Proa.

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Hacia una nueva transición.

Hacia una nueva transición


El paréntesis del verano y las siempre preocupantes ondas emergentes-descendentes de la pandemia del covid no han logrado borrar la inquietud política de la mayoría de españoles, ante las evidencias de que se avecina una nueva transición, guiada por Pedro Sánchez y con el concurso de los separatistas de toda laya y de la extrema izquierda.

Los indultos contra naturam y contra lege a los golpistas de 2017 del mes de junio fueron harto significativos, pero ya venían precedidos por los intentos de control del poder judicial, por los amagos de mordaza a los medios discrepantes y por una implacable censura del pasado, con el fin de dominar el presente y asegurarse el futuro. Por otra parte, la nueva ley educativa aspira al control ideológico de las futuras generaciones y la aprobada sobre la eutanasia pone de manifiesto el desprecio a la vida y a la dignidad humana, que ya se había vulnerado gravemente con la ley del aborto, esa que no fue capaz la derecha ni siquiera de modificar cuando tuvo la oportunidad.

En todo caso, una nueva transición (¿la segunda, la tercera?) representa, en el fondo, un continuismo de lo que fue la primera, pues esta llevaba en su fondo los gérmenes de su destrucción; así, el crecimiento desbordado del secesionismo tiene origen y causa eficiente en el redactado de la Constitución, con el vocablo nacionalidades y el absurdo redactado del Título VIII. El recelo es que, ahora, el paso siguiente sea la entronización de un Estado confederal, en el que sus partes puedan rescindir el contrato que las mantiene integradas en un supuesto conjunto. De nuevo se utilizará el viejo truco: De la ley a la ley.

Sin embargo, no nos dejemos llevar por alarmismos, aunque estén justificados; junto a la abulia de muchos ciudadanos, crece la inquietud y el esfuerzo de otros, que podrán aparcar la política de sus mentes ante medidas concretas o situaciones lamentables, pero que no están dispuestos a que se disuelva España por las malas artes de unos gobernantes o por las insidias de unos secesionistas. Y, entre estos españoles, estamos nosotros, los que mantenemos los valores que aprendimos de jóvenes, fundamentados en el pensamiento de José Antonio Primo de Rivera, que vivió una situación aun más crítica que la nuestra.

De momento, incrementemos nuestros medios de difusión y de propagación de nuestras ideas (Lucero, La Razón de la Proa, Trocha, y los que se vienen editando en diversos puntos de España), no decaigamos en nuestros esfuerzos, actualicemos nuestra formación, estrechemos las relaciones con nuestros camaradas y seamos capaces de abrirnos a otros españoles con los que coincidiremos, seguro, en lo fundamental. Un nuevo curso, apasionante, nos espera.

¡Arriba España! | El presidente de la Hermandad | Manuel Parra Celaya

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