El cielo del Ararat

Vista del monte Ararat desde las ruinas del templo de Zvartnos, en Erevan (Armenia)

Poema en recuerdo de la ascensión al monte Ararat (Turquía), de 5.137 metros, realizada el 24 de agosto de 2023, por una expedición de guías mayores de la OJE.


Publicado en el núm. 251 de la revista Trocha, de octubre de 2023. Editado por Veteranos OJE - Cataluña. Ver portada de Trocha en La Razón de la Proa. Solicita recibir el boletín de Trocha

El cielo del Ararat


Desde mi ventana he visto
un gran águila volar,
la vi subiendo hacia el cielo
en busca de la Polar.

El águila en su viaje
se ha detenido a observar
al ver un pico lejano
aún más grande que un Titán.

Fue así que nuestra viajera,
girando sin descansar,
descubrió de hielo y roca
el bello monte Ararat.

Nosotros, con nuestra OJE
subimos hasta su cima
con España por señal,
y al águila vimos posada,
sobre el mascarón de proa
de un arca hecha de sueños,
que allí fueron realidad.

¡Levanta el vuelo! Dijimos.
Y sigue tu peregrinar,
llevando nuestros mensajes
de patria, justicia y pan.

…Y el águila siguió su ruta
hasta alcanzar la Polar.


Se adjunta el breve artículo sobre la ascensión que acompañaba al poema, publicado también en la revista Trocha. Para leer 


Ascensión al monte Ararat


El pasado día 24 de agosto, una expedición de doce guías mayores, organizada por la Escuela de Montaña de la Organización Juvenil Española, a cuyo frente figuraba como jefe de la actividad, el camarada Miguel Ángel Garrosa, alcanzó la cumbre del Monte Ararat de 5.137 metros de altitud, situada en Turquía, aunque en tierras reclamadas también por armenios y kurdos.

La actividad resultó un éxito completo, pues además del buen ambiente de camaradería, el esfuerzo, la voluntad de vencer, la ilusión y, en todo momento, haciendo patente los expedicionarios el estilo OJE, la organización de la ruta fue perfecta, lo que es de señalar y agradecer tanto al director de la ruta, Miguel Ángel Garrosa como a su segundo en el mando, Miguel Ángel Ruiz.

Estos factores, añadidos al empeño de los expedicionarios, permitió que todos los componentes de dicha expedición, los doce, alcanzaran exitosamente tan destacada cima a pesar de la altitud, el frío y el viento que nos azotaba.

En nuestros actos de ritual se reflejaba en palabras, miradas y canciones, la viva realidad y el futuro de nuestra Organización. Sigamos en pie y adelante, camaradas.

Vale quien sirve.

En la cumbre del Ararat (5135 m)