En busca del arca (VIII) ¡Yukari!

Encontramos el Arca. El contenido que guardaba era precisamente nosotros mismos con nuestras ideas y nuestros ideales.


La serie En busca del arca, son artículos motivadores preparatorios de la expedición prevista al monte Ararat por veteranos de la OJE encuadrados en su Escuela de Montaña.

Allí estuvimos, arriba. Y encontramos el Arca. Subimos todos y bajamos todos, los catorce expedicionarios. El contenido que guardaba era precisamente nosotros mismos con nuestras ideas y nuestros ideales. Se vieron ondear nuestros colores en lo más alto (5135 m) del monte Ararat con la bandera de España y de la OJE desplegadas para todos.

Conseguimos un hito pero sólo para alcanzar el siguiente hito, pues sirven para seguir el camino correcto desde el guía mayor al flecha, o viceversa; del individuo hasta todo lo humano, desde la flor y la espiga hasta la Patria y el orbe. Nosotros desde la lealtad debida, con la mano tendida, el ejemplo vivo, la idea justa, el compromiso ilusionante pero recio.

No puedo (ni quiero) esta vez escribir una crónica veraz como las anteriores, puesto que la dureza del enorme entorno, del esfuerzo personal, la camaradería del grupo, el afán por dar a nuestra Organización una alegría, y mucho menos el recuerdo a medida que pase el tiempo, no tienen renglones válidos.

Basta decir que allí escuchamos cosas muy bonitas, además del viento y el crujir del hielo:

Desde mi ventana he visto
un gran águila volar,
la vi subiendo hacia el cielo,
en busca de la Polar...

Fue así que nuestra viajera
girando sin descansar
descubrió de hielo y roca
el bello monte Ararat
.

Y si no era en forma de poesía como antes, lo era en forma de canción bien lograda para nuestro descanso, cuyo estribillo era:

Corazón, corazón
corazón patriota.
Somos los de la ENME,
Organización Juvenil Española
.

Y todos los días en el alba y en el ocaso, al izar y arriar, además de nuestras formales canciones se escuchaba atronador, dentro de un orden, el que sentimos como lema del campamento que nos llegaba desde la antigua Grecia y nos servía de acicate en nuestras gargantas:

El que alguna vez haya oído el grito de las montañas, nunca lo podrá olvidar.

Hasta aquí han llegado los legajos. Ahora dicen que en Escocia están buscando con los medios más sofisticados al monstruo del lago Ness y no dan con el bicho. La OJE, si se empeñase, con el bagaje que tiene en todos los sentidos, seguro que lo encontraría.

¿Yukari? ¡Siempre arriba!

En la cumbre del Ararat (5135 m)