Pero, ¿puedes dormir, Pedro?

4/06.- ¿Cómo es posible que en estos momentos pueda cerrar los ojos con tranquilidad, soltar algún ronquido y, con todo lo que tiene encima, soñar con el edén que pretende crear en España de aquí al año 2050?

Publicado en la revista Desde la Puerta del Sol núm. 463, de 4 de junio de 2021. Ver portada Desde la Puerta del Sol en LRP. Recibir actualizaciones de La Razón de la Proa.​

Pero, ¿puedes dormir, Pedro?

¿Lo conseguirá gracias a alguna píldora que le haya recetado su médico de cabecera o acaso sugerido su gurú Ivan Redondo, quien todo lo programa? ¿Acaso se drogará con alguna pócima que le haya traído Zapatero de Venezuela, o le haya suministrado Pablo Iglesias de la reserva personal que le diera su amigo Hugo Chaves o quien le sucedió, Nicolás Maduro? Porque si él, Pedro, temiera en otros tiempos la aproximación de Pablo Iglesias, con la confesión pública de que solo pensarlo no le dejaba dormir, lo lógico es que, cuando llegaran al maridaje que han mantenido hasta la espantá de Pablo, difícil le resultaría a Pedro conciliar el sueño durante los 378 días –día más, día menos– que lo tuvo al lado en el Parlamento así como en los Consejos de Ministros, además de en alguna que otra ocasión.

Mas, ¿cómo es posible que en estos momentos pueda cerrar los ojos con tranquilidad, soltar algún ronquido y, con todo lo que tiene encima, soñar con el edén que pretende crear en España de aquí al año 2050? Realmente resulta difícil disfrutar esa capacidad de amodorrarse si se da cuenta de que con el tema del covid-19 sigue sin dar ni una, pues tan pronto abre todas las puertas, como las cierra a cal y canto o le dice a su ministra de Sanidad que convenza a las comunidades autónomas que acuerden cerrar algunos portillos porque por ahí se le van las energías; cosa que, naturalmente, las comunidades autónomas responsables han dicho que ya está bien de que las tome el pelo.

Por otro lado, pensamos si habrá sido capaz de dormitar teniendo encima uno de sus clásicos líos al haber traído al líder saharaui Brahim Gali para curarlo de sus males por «razones estrictamente humanitarias», cuando está reclamado por la justicia por violador de los derechos humanos, cabreando con ello profundamente al marroquí Mohamed VI –por más nombre Sidi Mohammed ben [el-] Hassan ben Mohammed ben Youssef [el-] Alaoui– que anda con el propósito de trincarle para hacerle un buen repaso en su territorio –bien el territorio que heredara de su abuelo, bien el que se apoderara mediante la folclórica «marcha verde» de su padre AlHasan Ibn Muhammad, Hasán II entre los amigos, que España no supo defender–; y luego, para quitarse de en medio al mencionado Brahim Gali, monta la huida utilizando un avión –por lo que se oye, semiclandestino– procedente de Argelia que se ve obligado a volver porque el aeródromo de Logroño «no tenía condiciones para su aterrizaje», lo que sustituyeron rápidamente mediante subterfugios, utilizando un avión medicalizado francés, en esta ocasión desde el aeropuerto de Pamplona.

Y no dudemos de que se ha curado de la falta de sueño que otrora le producía Pablo Iglesias, pues su capacidad actual de abandonarse plácidamente en brazos de Morfeo ha aumentado muy considerablemente, ya que el affaire que se trae para liberar a Junqueras y su partida de truhanes no le debe impedir adormilarse en cualquier momento, mientras sus huestes preparan las trampas correspondientes para poder indultar a esa tropa que ni se han arrepentido de los hechos por los que fueron condenados ni silencian su propósito de seguir con la proclamación de la república catalana celebrando un referéndum al respecto; todo ello, dicen claramente, lo pretenden llevar a la reunión con Pedro Sánchez o sus mandados, quienes, neciamente, como si hablaran a niños de parvulario, mantienen que para arreglar ese asuntito, que no tiene arreglo, hay que dialogar, para buscar la concordia, la convivencia, el entendimiento, aliviar tensiones, descubrir los errores, normalizar las relaciones –como si fueran con Mozambique, por poner un ejemplo–, y todo un largo etcétera mediante el cual el Gobierno de España se rinde ante esa tropa que debería estar en la trena por muchos más años de los que les cayeron, acompañados por sus seguidores que hoy ocupan con ellos los cargos de la comunidad e instituciones dependientes de la misma.

Pues sí, Pedro Sánchez debe dormir a pierna suelta en cuanto cae sobre el colchón de La Moncloa; seguro que tiene unas condiciones increíbles dormitar. Cuando dijo aquello repeliendo de mentirijillas a Pablo Iglesias, o no conocía su capacidad al respecto o engañaba a todo el pueblo español. Aun creyendo que no se conoce del todo a sí mismo, estoy convencido que aquella manifestación entraba dentro de los ejercicios que continuamente realiza para no perder la costumbre de engañar al pueblo español. Puede ser que respondan a los entretenimientos que le recomiende Iván Redondo, que se lo imponga él para no perder la costumbre y mejorar lo más posible, o sabe Dios por qué es así el chico. Pero dormir, lo que se dice dormir, lo debe hacer sin ningún recato ni problema.

Aprovechando el buen tiempo, hoy nos hemos acercado a Rambla, Córdoba, donde se consuma un botijo con hechuras clásicas, como el que presentamos. Son varios los alfareros que lo trabajan pero han tenido la buena idea de constituirse en Asociación de Artesanos Alfareros de Rambla, con lo que producen las mismas piezas, aunque si tocamos la decoración nos encontraremos con que cada cual echa a volar su imaginación. Esta cerámica tiene la particularidad de utilizar una arcilla especial, que permite que gracias a los poros del botijo se refresque considerablemente el agua.

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