'Memoria Azul'. Diciembre de 2021

Artículos vinculados a la historia del falangismo, centrados en los protagonistas de ese movimiento durante su primera época.
<<< Publicado en el mes anterior | Publicado en el mes siguiente >>>​


Memoria Azul [NUEVO FACE] es un proyecto de divulgación histórica dirigido por Juan Manuel Cepeda. Ver portada Memoria Azul en La Razón de la Proa (LRP). Recibir actualizaciones de LRP.​

Memoria-Azul-1000x560-2w
'Memoria Azul'. Diciembre de 2021

Publicado en diciembre de 2021


Carl von Haartman "Goggi"


Instructor de los jefes falangistas de Milicias


Von Haartman, conocido como Goggi, bajo el mando directo de Manuel Hedilla, fue uno de los militares extranjeros que sirvieron como instructores en la Academia de Mandos de Pedro Llen (Salamanca), donde, durante su corta existencia, se dieron los primeros cursos de Jefes de Centuria a los mandos falangistas.

Pero Goggi no era un instructor cualquiera, aristócrata finlandés nacido a finales del siglo XIX, participó en la Guerra de la Independencia de Finlandia alistado en el bando que apoyaba Alemania en contra de los comunistas, a las órdenes del general Mannerheim. Al acabar la guerra siguió en el ejército siendo destinado a un regimiento de dragones, realizando el curso de piloto de combate. Durante su estancia en el Ejército finlandés, algunos actos extravagantes le presentaron como un aristócrata engreído y alejado de la férrea disciplina, lo que le llevó a ser expulsado.

Poco después, en 1927 se trasladó a Estados Unidos donde trabajó como asesor militar en algunas películas de guerra, siendo posteriormente contratado por la Paramount para interpretar un papel protagonista como oficial alemán en una película sobre la Primera Guerra Mundial titulada Wings. (...)

Su fervor anticomunista le empuja a llegar a España en el verano de 1936 para unirse al bando rebelde, el 8 de septiembre ya se encontraba en Burgos donde de inmediato traba amistad con distintos jefes de las Milicias falangistas, comunicándose en inglés ya que Haartman no sabía ni una palabra de español.

En aquellos momentos la Junta Provisional de Mandos de Falange se reunía en Sevilla, quedando nombrado Agustín Aznar como Jefe Nacional de la Milicia falangista, y por iniciativa personal de Manuel Hedilla se creaba la primera academia falangista en Sevilla para que los jefes de centuria recibieran la instrucción militar adecuada, y la segunda academia en Salamanca, en Pedro Llen. (...)

Entre los primeros instructores figuraban Joaquim von Knobloch y Carl von Haartman.

Seguir leyendo...




La Palma de Plata


La máxima recompensa concedida en la Falange


Efectivamente, la Palma de Plata fue la recompensa más importante concedida por José Antonio en la época de la Falange originaria, aunque bien es cierto que en el Reglamento de recompensas ideado y redactado también por el propio José Antonio, existía la Palma de Oro, recompensa que nunca fue concedida en vida del primer Jefe nacional, y que en cambio le otorgó el general Franco a José Antonio a título póstumo.

La Palma de Plata fue por tanto la recompensa más valorada concedida en la Falange de preguerra por el Jefe nacional, siguiendo un cauce muy estricto y pormenorizado ideado por José Antonio, que como buen abogado no dejaba nada a la improvisación.

Así vemos que en octubre de 1934, poco antes de que se celebrara el primer Consejo Nacional de la Falange, José Antonio había redactado el Reglamento para que fueran tramitadas las recompensas por la recién creada Junta de Recompensas.

En el citado Reglamento constaban como recompensas las siguientes, de menor a mayor categoría:

  1. Mención local.
  2. Mención general.
  3. Aspa blanca.
  4. Aspa roja.
  5. Palma de Plata.
  6. Palma de Oro.

Asimismo se establecía que la Palma de Plata solo podía ser concedida por el Jefe de la Falange previo informe de la Junta de Recompensas, «y que se premiaría con la misma a aquellos militantes que hubieran realizado algún hecho de extraordinaria brillantez o que durante un periodo de un año por lo menos sin interrupción hayan demostrado cualidades sobresalientes en el servicio».

Seguir leyendo...




Marciano Pedro Durruti


Falangista, hermano de Buenaventura Durruti, condenado a muerte por Franco y fusilado por sus propios camaradas.


Hoy recordaremos a Marciano Pedro, hermano falangista del líder anarquista Buenaventura Durruti, del cual se ha escrito mucho y generalmente con poca exactitud.

Marciano era el hermano menor de Buenaventura, se crio en una familia obrera de ocho hermanos en León, siendo el más pequeño de los mismos. Ya de muy joven empezó a trabajar como mecánico chapista y era miembro del Ateneo Libertario de León.

En octubre de 1934 fue detenido por la autoridad militar acusándole de estar relacionado con la subversión de la Revolución de Octubre, al poco tiempo salió en libertad y siguió encuadrado en las filas anarco-sindicalistas, siendo testigo de cómo su hermano Buenaventura se convertía en el dirigente más famoso del anarquismo español.

Pero a principios de 1936, Marciano abraza las ideas del nacionalsindicalismo que defendía la Falange, y es en febrero de dicho año cuando inicia su militancia azul avalado personalmente, ni más ni menos, que por el propio Jefe Nacional de la Falange, José Antonio Primo de Rivera.

Desde su ingreso en Falange, Marciano se reúne con nuevos camaradas, en su mayor parte excenetistas, como Sinforiano Moldes, Guillén Salaya, Camilo Olcina, Nicasio Ribagorda y otros que eran los que dirigían y organizaban los sindicatos falangistas integrados en la CONS.

Seguir leyendo...



La Razón de la Proa (LRP) no se hace responsable de las opiniones publicadas, son los autores firmantes los únicos que deben responder de las mismas. LRP tampoco tiene por qué compartir en su totalidad el criterio de los colaboradores. Todos los artículos de LRP se pueden reproducir libremente siempre que se indique su procedencia, teniendo en cuenta que LRP también reproduce artículos de terceros, en esos casos habría que pedirles autorización a ellos.
Recibir el boletín informativo semanal de LRP (newsletter)


Comentarios