EDITORIAL. 'LUCERO' Nº 117. 3ER T 2020

Añorando lo nuevo.

¿Cómo se va a añorar lo nuevo, lo que todavía no ha existido? Sin embargo, para quienes procedemos de Juventudes, no se trata de un mero juego de palabras, sino que constituye nuestra razón de ser...


Publicado en el número 117 de 'Lucero', 3er trimestre de 2020
Editado por la Hermandad del Frente de Juventudes - Doncel Barcelona.
Ver portada de Lucero en La Razón de la Proa.

Añorando lo nuevo.

Añorando lo nuevo.


El título que antecede, a modo de consigna, parece a simple vista una paradoja: ¿cómo se va a añorar lo nuevo, lo que todavía no ha existido? Sin embargo, para quienes procedemos de Juventudes, no se trata de un mero juego de palabras, sino que constituye nuestra razón de ser.

Nos han vendido por doquier una expresión equívoca: la nueva normalidad, que sí que es un contrasentido; sospechamos, por muchas razones, que se trata de partir de la misma situación de mediocridad y de amenaza larvada de antes de enterarnos de la pandemia, para aderezarla ahora con ingredientes más conminatorios y preocupantes, que se van a ir imponiendo desde el gobierno y sus aliados separatistas.

Así lo vemos venir: minimización de España y de lo español, con balones de oxígeno generosos a los disgregadores de la unidad; paro galopante y progresiva proletarización de la sociedad, solo atenuada con dádivas vitales mínimas, que aseguren la dependencia de voto; crisis empresarial; mayor endeudamiento y dependencia de los poderes financieros globales; dictadura abierta de las ideologías y antropologías al uso; panorama educativo desolador en sus alcances y resultados; acoso y derribo del sentido religioso; control absoluto del poder judicial por parte del ejecutivo; censura del pensamiento, cada vez menos sutil; recrudecimiento de la división entre españoles por odios y rencores procedentes del pasado; progresión hacia la llamada segunda transición

Francamente, la nueva normalidad no es para tirar cohetes.

Nos vienen al recuerdo los versos de una antigua canción: Nueva espiga, nueva industria, nueva escuela y universidad. Esa es nuestra apuesta y, en el fondo de nuestros corazones y en las mentes, añoramos su realidad, con voluntad de que algún día se logre para España y para todos los españoles. Es una labor paciente, lenta, pero que debe ser constante. Los esfuerzos deben ir en la línea de predicar y dar trigo: estudio y formación permanentes, sin pereza, difusión de nuestros ideales falangistas, procurando que, como dice otra canción, vayan a las mentes preparadas.

Nuestra Hermandad se justifica en ese propósito, y otras entidades y personas ya nos prestan su atención y colaboración. Este es el camino que hemos emprendido y que empieza a dar sus frutos, acaso tímidos, pero seguros. Hay una base humana, de la misma procedencia que nosotros, y, sobre todo, una juventud que espera ideas y actitudes consecuentes.

No añoremos lo viejo, lo que ya es irrepetible, sino lo nuevo, lo que nos traiga esas espigas, industrias, escuelas y universidades que permitan a España salir de esta pesadilla y alzar el vuelo.


 

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