RASGOS DE NUESTRO ESTILO

Siempre en positivo

Nosotros soñamos con una España distinta y mejor, pero es condición indispensable para ello conocer íntegramente la realidad, apreciando sobre todo lo que hay de positivo en lo que nos rodea..


Publicado en el núm. 214 de 'Trocha'. Mayo de 2020.
Editado por Veteranos OJE - Cataluña.
Ver portada de Trocha en La Razón de la Proa.

Siempre en positivo

Siempre en positivo

Está comprobado por la ciencia que, por ese valor humano que es la integridad, mente, cuerpo y espíritu forman un todo indivisible, y que las carencias en uno influyen en los otros dos. Así, un pensamiento negativo permanente repercute en lo corporal, una dolencia en un órgano o miembro puede generar ideas o comportamientos negativos; si tu psiquis solo está centrada en enfermedades, no será extraño que tu cuerpo termine padeciéndolas. Es lo que los psicólogos y psiquiatras llaman efecto psicosomático.

Del mismo modo, si solo percibimos a nuestro alrededor lo malo, lo ruin, lo bajo, aunque sea para rechazarlo, nuestro raciocinio se contagiará, se llenará de telarañas, de la suciedad en que nuestra mirada se detiene de forma permanente, y un halo grisáceo invadirá nuestra sensación del mundo, haciéndonos incapaces de la lucha constante por la limpieza de un aire libre, de una noche clara y estrellada a los que aspiramos.

Ya sabemos que las noticias preferentes de los medios son las de escándalos, latrocinios, corrupciones públicas y privadas, modos y modas que contradicen toda ética y toda moral. Pero, a poco que nos detengamos a considerarlo, sabemos, por ejemplo, que hay más personas buenas que malas; que hay familias ejemplares; que hay ejemplos de servicio y de abnegación (más en nuestros días); que proliferan, incluso, los casos de valentía y de espíritu de sacrificio; están en la mente de todos.

Quizás, también, en tu camarada, el que tienes al lado; ese al que acostumbramos a señalar sus posibles defectos, pero no sus cualidades y virtudes: la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, que dice el Evangelio. Ese camarada, ese amigo –sin ser perfecto, como tú mismo– merece una mirada generosa, capaz de disculpar sus yerros y ensalzar su valía.

También, esa sociedad, que no nos gusta porque la queremos mejor, presenta aspectos favorables en muchas de las personas que la componen; muchas de ellas están descontentas con lo negativo, pero intentan cambiarla desde perspectivas idealistas, esperanzadoras, optimistas.

Nosotros soñamos con una España distinta y mejor, pero es condición indispensable para ello conocer íntegramente la realidad, apreciando sobre todo lo que hay de positivo en lo que nos rodea. Nuestras críticas deben ir por este camino, no abajándonos a reconsiderar solo las heces. Afanémonos en descubrir, para nosotros, para nuestros camaradas, para la sociedad, para España, los versos sueltos de una poesía que promete.


 

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