RASGOS DE NUESTRO ESTILO

Da tú el primer paso

En muy diferentes circunstancias y con otras edades y situaciones, podemos ahora repetir aquella consigna juvenil y aplicarla a nuestras trayectorias actuales, de lo menudo a lo grande, de lo minúsculo a lo sublime.


Publicado en el núm. 213 de 'Trocha'. Abril de 2020.
Editado por Veteranos OJE - Cataluña.
Ver portada de Trocha en La Razón de la Proa.

Da tú el primer paso

Da tú el primer paso

¿Te acuerdas, querido lector, de esta antigua consigna, recurrente en nuestros campamentos juveniles? Venía a decir que, para transformar una sociedad y una patria, que reputábamos de injustas y de muy perfeccionables, debíamos empezar por cambiar nosotros, adoptar una mentalidad diferente a la común y asumir enteramente las pautas de un estilo o modo de ser, con exacta correspondencia entre enseñanzas, pensamientos, palabras y acciones;...

Que debíamos ser justos para exigir la justicia, responsables para predicar la libertad, estudiosos para reclamar cultura y educación para todos, esforzados para exigir esfuerzos y adelantados en el trabajo y en el servicio si pretendíamos una España sin convidados ni zánganos.

En muy diferentes circunstancias y con otras edades y situaciones, podemos ahora repetir aquella consigna juvenil y aplicarla a nuestras trayectorias actuales, de lo menudo a lo grande, de lo minúsculo a lo sublime:

Si queremos que nuestras actividades de veteranos sean más sugestivas, apresurémonos a sugerirlas, organizarlas y dirigirlas cada uno de nosotros; si clamamos por la limpieza y el orden, seamos los primeros en coger la escoba; si protestamos por la falta de puntualidad de otros, lleguemos nosotros a la hora…

Y, si nos duele la falta de conciencia nacional de muchos, seamos los primeros en cumplir aquella manda de la Promesa de procurar la unidad entre las tierras y los hombres de España; y, si anhelamos una sociedad más justa, apliquémonos aquello de aunque represente un mayor sacrificio para mí; y, si queremos que se nos reconozca nuestra condición de veteranía, abracemos a los más veteranos que nosotros, porque aceptamos con gratitud las enseñanzas de nuestros mayores

Y así sucesivamente, demos cada uno de nosotros el primer paso.


 

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