Reiniciemos España

2/05.- Al combate de reiniciar España nos está reclamando la Historia, que es siempre un quehacer de amor. Si no asumimos tal visión de futuro, peor para nosotros.


Publicado en el número 23 de 'Somos', de mayo de 2020.
* En la sección Pensamos que... (artículo de opinión a modo de editorial).
Editado por la asociación cultural Avance Social.
Ver portada de Somos en La Razón de la Proa.

Reiniciemos España

Es el lema de Avance Social, formulado como resumen de una voluntad superadora de todo lo que ha venido empequeñeciendo a nuestra Patria. Dadas las circunstancia actuales, reiniciar España aparece como una necesidad insoslayable y un imperativo moral.

No podemos seguir como hasta ahora, creyendo que la alternancia de partidos en el gobierno es signo de excelencia democrática; creyendo que el llamado Estado de las Autonomías es algo más que inflación burocrática; creyendo que el continuo y aceptado chantaje del separatismo apacigua sus exigencias a medida que las formula…

Estamos entrando en una de esas épocas grandiosas que, como decía Oswald Spengler, son terribles e infaustas, pues grandeza y felicidad son cosas distintas y las instituciones políticas que ahora languidecen ya no pueden ofrecernos otra cosa que mediocridad autocomplaciente.

Queremos una España alegremente seria y seriamente alegre, que sepa hacer frente a la enormidad que se nos viene encima y atraviese el desierto con la mirada clara y lejos.

Estaríamos muy equivocados si, dispuestos a aceptar tal reto, lo enfrentáramos para volver al punto decadente que fue el de partida para llegar hasta aquí.

Costará mucho esfuerzo y mucha renuncia a cosas superfluas dotarnos de unos medios materiales que nos permitan mantenernos en pie sin más dependencias que las inevitables, dentro de la necesaria comunidad de los pueblos, si queremos ser sujeto de la Historia y no simplemente objeto más o menos desechable.

La recuperación de nuestra economía real productiva, la gestión eficaz de servicios financieros, el fortalecimiento de las redes y medios de transmisión de datos, así como la potenciación de la cultura y de los recursos sanitarios, son tareas a emprender urgente-mente y a las que la organización actual del Estado difícilmente puede llegar.

Habremos de dejar atrás creencias facilonas, principios considerados inmutables, falsos axiomas y tantas y tantas mentiras que, mil veces repetidas, se han convertido en verdad pero al mismo tiempo, como nunca el tiempo es perdido, ser capaces de asumir lo que de positivo pueda haber en aquello que queremos superar.

Al combate de reiniciar España nos está reclamando la Historia, que es siempre un quehacer de amor. Si no asumimos tal visión de futuro, peor para nosotros.