El cuento de la feliz Euskadi

Lo más correcto sería calificar este tipo de actos delictivos como violencia de pareja o expareja.

​​​​​Publicado en primicia en la sección opinión del digital Sevilla info (23/ABR/2024), posteriormente recogido por La Razón de la Proa (LRP). Solicita recibir el boletín semanal de LRP.

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El cuento de la feliz Euskadi

Los desgraciados pero previsibles resultados de las elecciones vascas con el triunfo de los dos partidos separatistas, auguran un negro panorama de mayor extorsión sobre el resto de españoles. Lógica deriva electoral de la grave enfermedad que padece una parte importante de la sociedad vasca corrompida hasta los tuétanos, pero normalizada por el nefasto e inmoral progresismo.

Un nuevo triunfo de quienes aplaudían y jaleaban a los asesinos, y de los que recogían sus frutos mirando para otro lado mientras comulgaban las ruedas de molino que les administraban unos clérigos traidores a Cristo y genuflexos ante diosecillos aldeanos. Unas elecciones que desde hace muchos años están viciadas en su voluntad colectiva al excluir a unos 250.000 vascos que fueron expulsados de su tierra, amenazados por el tiro en la nuca y la bomba lapa.

No sé cuántos somos los que seguimos resistiendo a la manipulación de un relato político construido por asesinos en connivencia con cobardes y traidores capaces de tragar con todo con tal de pisar moqueta; pero seamos los que seamos nunca olvidaremos aquellos años de plomo en que los etarras intentaban matar y atemorizar a quienes representaban de algún modo a España, mientras los peneuvistas digerían sus crímenes con toda paz. Ni cederemos ni olvidaremos ni silenciaremos nuestros testimonios por muchos cuentos que nos cuenten.

Con León Felipe podemos decir:

«Yo no sé muchas cosas, es verdad. / Digo tan sólo lo que he visto. / Y he visto: / que la cuna del hombre la mecen con cuentos, / que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos, / que el llanto del hombre lo taponan con cuentos, / que los huesos del hombre los entierran con cuentos, / y que el miedo del hombre… / ha inventado todos los cuentos. / Yo no sé muchas cosas, es verdad, / pero me han dormido con todos los cuentos… / y sé todos los cuentos».

Aún quedamos suficientes españoles que conocemos todos los cuentos con que han construido esa «celestial» Euskadi, cimentada sobre cientos de atentados criminales, asesinatos, extorsión y la sangre derramada de miles de inocentes por toda España.