La esclavitud en el siglo XXI

En estos tiempos del (NOM) nuevo orden mundial (no se merece ser escrito con mayúsculas), hay más esclavos que en la antigüedad y más que en los EEUU del siglo XIX.


​​Publicado en la revista El mentidero de la Villa de Madrid núm. 782 (8/AGO/2023), continuadora de Desde la Puerta del Sol. Ver portada El Mentidero en La Razón de la Proa (LRP) Recibir el boletín de LRP.​

La esclavitud en el siglo XXI

Libertad es lo opuesto a esclavitud.

En estos tiempos del (NOM) nuevo orden mundial (no se merece ser escrito con mayúsculas), hay más esclavitud que en la antigüedad y más que en los EEUU del siglo XIX.

Mucho peor aún, hoy los esclavos más numerosos son niños, y sobre todo niñas (a ver si las feminazis se enteran). Por si eso no fuese malo del todo, hay que aclarar que esos niños son robados, son violentados, vendidos a pederastas, prostituidos y mantenidos en condiciones inhumanas.

Por si aún no es maldad y esclavismo total, cuando los captores y esclavistas los consideran poco rentables o que ya no son “carne fresca”, son despiezados y vendidos sus órganos a traficantes. O sea, de esclavos terminan en carnecería hospitalaria.

Los gobiernos, muchos gobiernos son encubridores, cooperadores o silenciadores, ¿dónde está nuestro ministerio de la desigualdad? Hay gobiernos que toleran o fomentan la pornografía infantil, o peor aún, que la cultivan en las escuelas desde infantil (por ejemplo, en la España progre) donde tienen patente de corso los lobbies LGTBIQPA+ (por ejemplo en la España progre), lobbies que a menudo forman parte de esa cadena de secuestro-comercio-abuso-explotación-carnecería.

Hablamos de un complejo, oscuro, violento, pérfido y terrorífico sistema en el que personas y grupos muy influyentes, muy poderosos, muy protegidos, con mucho dinero y grandes influencias a nivel mundial y local, controlan y manipulan la información y la educación.

Los bien informados os acordaréis de “la isla de Epstein”. Bueno, pues eso, pero sembrado por todo el mundo, tanto más cuanto más rico y “civilizado” es ese mundo y más influido o dominado por Estados Unido y China; que son también quienes dominan la ONU, la OMS y los círculos de poder en la Comunidad Europea, en Bruselas. Todos ellos bajo consignas de lobbies, en especial los LGTBIQPA+ que, como es sabido, manejan toda la ideología género, uno de sus instrumentos más prácticos para todo el negocio expuesto.

¿Os suena la estupidez progre (muy repetida por Pedro Sánchez en sus discursos) "todo con perspectiva de género"? Sirve también de tapadera.

¿Os suena una tal Irene Montero diciendo que los niños son libres de tener sexo cuando quieran y con quien quieran? El querer de los niños puede ser muy barato y su docilidad ante regalitos, muy fácil. El engaño, el secuestro y todo lo que le sigue está servido ¡Y lo llaman igualdad progre! Igualdad en esclavitud.

Los más y mayores medios de comunicación, bien subvencionados por el gobierno progre, nos acosan con la infodemia progre (pandemia informativa del progreso), pero ocultan lo esencial, lo más importante, la protección de los niños. Ellos participan del negocio; un negocio ya equiparable al de la droga y el tráfico de armas en las millonadas de dólares que mueve. Y, lo que es mucho peor, los millones de niños sometidos a esa esclavitud.

El "mundo libre" es un esclavizador de niños, y los movimientos de izquierdas sus grandes promotores con la ideología de género como herramienta básica y la pornografía como droga iniciática. El cultivo en las escuelas de las prácticas primeras, deseducando en sentir que suple al conocer y pensar; rechazo y aislamiento de la familia que es represora; contagio a través de influencers trans y finalmente los captores siempre al acecho.

El resultado es claro; niños, adolescentes y jóvenes atrapados en la confusión que la ideología les clava, sin saber quién son, qué quieren, qué pueden y qué les falta; porque les falta todo, les han robado el ser. Pasto fácil para los depredadores pederastas, drogadictos y esclavistas. El crimen social institucionalizado como parte lúdica del progreso.

Estados que más que combatir el crimen lo fomentan o protegen. El silencio social alienta a los verdugos. Los padres, o ignoran o se ven impotentes. Los maestros y profesores se reparten entre colaboradores eficaces y lamentadores impotentes, al igual que médicos, psicólogos y otros profesionales.

Los niños expuestos son todos; desde tu hijo, tu nieto, tu hermano, tu alumno, tu vecino o tu monaguillo; sin distinción de sexo, edad o condición. Hablamos de una flecha directa al corazón de los humanos; son muchos los inhumanos que las manejan.

Cada año se triplica el número de niños robados y desaparecidos de su medio natural para ser vendidos, esclavizados y finalmente descuartizados muchos de ellos. Locura que se expande sin límites si no es pronto cortada de raíz. Apelo a los gobiernos todos y a la sociedad no contaminada, los niños de Dios no pueden estar así a la venta.

La película "The sound of freedom" (El Sonido de la Libertad) denuncia magistralmente esta tragedia mundial y ha provocado el furibundo ataque de muchos medios, muchos poderes fácticos, muchos claramente implicados tales como Disney, Hollywood y prensa mundial, de lobbies y colectivos que se lanzan al insulto, la descalificación y la mentira para ocultar su maldad cómplice.

La película arrasa entre el pueblo noble. Y pregunto, ¿hay interés en su traducción, su difusión, su visionado masivo aquí, en España? Tiene records de audiencia donde se expone; ¿por qué no se nota interés en nuestro medio? ¿Dónde están las grandes subvenciones?

Si no defendemos a los niños ¿a quién vamos a defender? Si esa defensa no es una prioridad ¿qué es prioritario? Si el tráfico de infantes para ser esclavizados no preocupa a los gobiernos progre ¿quién les está pagando? Es un clamor que la película ha despertado y sólo hacemos pequeño eco de algo tan absolutamente malvado.

Los niños de Dios no pueden estar a la venta.




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