¿Quién les arranca una bajada de sueldos?

17/MAR.- Solamente me atrevo a sugerirles una reducción del 15% para contribuir de verdad al estado de bienestar de todos.

Estos días, de angustia política internacional y de tremendo aumento del coste de la vida nacional, políticos de varias tendencias anuncian su propósito o decisión de bajar algunos impuestos para aliviar los efectos de la crisis en las familias y en las empresas… Algunas comunidades autónomas ya lo han realizado con éxito y sin disminuir la recaudación impositiva.

La reticencia del Gobierno de la nación y de otras comunidades se argumenta con la evidente necesidad de mantener y/o aumentar el llamado gasto social, imprescindible para el proclamado Estado de bienestar, repleto de subvenciones e inversiones no productivas.

Mientras, los unos y los otros, se esfuerzan en encontrar los resquicios que les permitan la prometida reducción de algunos impuestos desmesurados, algunos proponemos otras alternativas que no produzcan desajustes presupuestarios y que consigan reducir el llamado gasto corriente.

Personalmente, tuve el honor de ser concejal de mi ciudad (220.000 hb.) hace “mil años”. Ya era médico y vivía de mi trabajo. Mi concejalía (Sanidad) solo me requería una hora para atender peticiones y la asistencia semanal o mensual a la Comisión y a los Plenos. Los que trabajaban eran los funcionarios municipales. Lo mío era un servicio y un honor. Por lo que no recibía ninguna remuneración, ninguna dieta de asistencia a Plenos, ni siquiera la gasolina de mi moto (aún voy en ella), para visitar las dependencias de mi competencia. Ni un duro, ni una peseta.

Ahora comprendo que aquello es impensable en este tiempo, en el que los intereses personales están por encima ━muy por encima━ del obsoleto sentido del deber y del servicio, y por eso no se me ocurre pedir a los cientos de miles de cargos públicos, nacionales, autonómicos, municipales, de oenegés, etc., que renuncien a esos emolumentos. Solamente me atrevo a sugerirles una reducción del 15% para contribuir ━de verdad━ al estado de bienestar de todos (no solo de ellos).




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