Prosa navideña

Y tuvo hasta muy tarde un grande y largo y florido sueño feliz.


Autor.- José Mª Sánchez-Silva, falangista y escritor para público infantil, es el único español que ha obtenido el Premio Andersen. Autor del relato Marcelino pan y vino, que fue llevado al cine por Ladislao Vajda, y se convirtió en uno de los grandes éxitos del cine español a nivel internacional.


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Y pensando en esto dio Marcelino en pensar en el desnudo Jesús del belén, y tuvo como un sobresalto, porque en la capilla sí que haría frío con todo apagado y sin más luz que una de aceite al pie del nacimiento.

Y tanto pensó en la cosa que, tendiendo el oído al exterior y comprobando que los frailes estaban bien dormidos, se armó de valor y, deslizándose de la cama, se dirigió a tientas y descalzo hasta la capilla, y, nada más salir al pasillo, distinguió en la oscuridad su puerta, apenas iluminada por la débil lucecilla interior.
 
Conque entró allá, se dirigió al belén y, con infinitos cuidados, cogió al Niño Jesús y se volvió con él a la cama. Y venía tiritando y tapando a Jesús con los faldones de su no muy limpio camisón, y tuvo una enorme alegría al cubrirse a sí y al Otro con la manta, y entonces le dijo al Niño: ━¿Estás caliente o no?
 
Y, tocándole, vino a descubrir que le faltaba un pie a la figura y aquello tuvo la virtud de ponerle melancólico y hacerle sacar la cabeza de debajo de la manta.
 
Por la ventana entraba un leve resplandor de estrellas, y Marcelino, viendo la alta noche por primera vez en su vida, la encontró bien grande y temerosa. Pero pronto se durmió, con la mano cerrada sobre la pierna sin pie de Jesús, y entre sueños comenzó rápidamente a confundir a su propia madre desconocida con la de Él, y tuvo hasta muy tarde un grande y largo y florido sueño feliz.