El sistema que normaliza la muerte de Noelia
La muerte de Noelia, tras un proceso legal y médico ordinario, plantea una cuestión inquietante: cuando todo funciona según lo previsto, quizá el problema no sea el fallo, sino la normalidad de un sistema que ha dejado de reconocer el bien.
Introducción de LRP
Cuando el bien deja de ser criterio
Estamos habituados a juzgar la realidad suponiendo que el bien sigue operando como referencia última. Sin embargo, el caso de Noelia obliga a cuestionar ese presupuesto. No se trata solo de un conflicto legal o médico, sino de algo más profundo: la desaparición del bien como medida efectiva del orden social. Cuando las decisiones más graves se integran con normalidad en los procedimientos establecidos, la pregunta ya no es si se ha hecho justicia, sino si aún existe un marco que permita reconocerla.
Una normalidad que inquieta
Lejos de ser una anomalía, lo ocurrido revela la coherencia interna de un sistema que ha aprendido a gestionar la vida y la muerte como procesos administrativos. La inquietud no reside en un fallo puntual, sino en la constatación de que todo ha funcionado según lo previsto. En ese contexto, la muerte deja de percibirse como ruptura y pasa a ser una solución aceptable, incluso racional, dentro de una lógica que ha vaciado de contenido las nociones tradicionales de dignidad y bien común.
Nota.- Este artículo, de Pedro Gómez Carrizo, fue publicado en el digital infoCatólica (07/04/2026). Se recomienda la lectura completa a través de su sitio web original: https://www.infocatolica.com/opinion/...
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