Abran el ojo izquierdo

18/02.- Solo la ”visión binocular” permite determinar con exactitud la “distancia” real de las cosas. Con un solo ojo –derecho o izquierdo– solo se mira “tuertamente; solo se dispone de una visión parcial, torpe y corta...

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Abran el ojo izquierdo

Sí, porque el ojo derecho ve bien…:

Ese ojo contempla un futuro deseable, con un Estado unitario tras el fin de la degradación actual del Estado autonómico; con la derogación de la injusta y discriminatoria Ley de memoria histórica; con la supresión de los privilegiados y arcaicos conciertos económicos vascos y navarros con una necesaria reforma de la actual Ley electoral, que valore por igual el voto de cada español; con un imprescindible plan hidrológico que gestione ”el agua de todos”; con la austeridad en el gasto público “corriente” y la disminución de impuestos; con una tarjeta sanitaria única; con una educación nacional despegada de localismos; con la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural; con un decidido apoyo a la natalidad y a la familia; con la declaración sobre las fuerzas armadas y su necesaria fortaleza…

Sí, el ojo derecho les funciona bastante bien… solo algo miope (algo tan frecuente) casi olvidándose de Hispanoamérica, de Hispanoasia…, con la soñada aspiración de pueblos hermanados.

Pero el ojo izquierdo apenas se entreabre

Seguramente, algunos de sus más preclaros dirigentes leyeron aquello de «nada de un párrafo de gracias…»; y Viva la unidad entre las tierras y los hombres de España», el final «…ya presentimos el amanecer en la alegría de nuestras entrañas». Y en la «poesia que promete». Y, como tantos de nosotros, se quedaron hechizados por aquella doctrina de «amor y guerra». ”Estuvieron” en el teatro de la Comedia, en 1933… pero no alcanzaron a 1935.

Ciertamente, la reforma agraria, tema fundamental, y de terrible confrontación hace casi un siglo, no tiene ahora la dimensión económica y social de entonces, cuando las mayores críticas que se le hicieron durante la Segunda Republica fue la de su desesperante lentitud. Pero la defensa de la salud que “vuelva” a ser un tema de igualdad ante la vida, la enfermedad y la muerte .

Su ”entornado” ojo izquierdo no se atreve a afrontar uno de los temas básicos de la filosofía política: «La proclamación del trabajo como el supremo factor de la producción, titular de su propiedad, devolviendo a los otros medios imprescindibles, incluido el capital, a la de ”instrumentos”, pero no depositarios de la propiedad». Y el rotundo «repudiamos el sistema capitalista que se desentiende de las necesidades populares». O la propuesta de la empresa individual, familiar, municipal, sindical o nacional, según su dimensión…

Solo la ”visión binocular” permite determinar con exactitud la “distancia” real de las cosas. Con un solo ojo –derecho o izquierdo– solo se mira “tuertamente; solo se dispone de una visión parcial, torpe y corta…

¡Abran el ojo izquierdo!

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