CARTA ABIERTA

Con un pie en el estribo

Publicado en el boletín núm. 111 de 'Lucero'. 1er trimestre de 2019.
Editado por la Hermandad del Frente de Juventudes - Doncel Barcelona.
Ver la portada de Lucero en La Razón de la Proa

Manolo Parra en una presentación de libros en la sede de la Hermandad.
Manolo Parra en una presentación de libros en la sede de la Hermandad.
Con un pie en el estribo

Saludo a los lectores de Lucero de Manuel Parra, con motivo de su elección como presidente de la Hermandad del Frente de Juventudes - Doncel Barcelona, en la pasada Asamblea extraordinaria celebrada el 28 de enero


Con un pie en el estribo

En la Asamblea Extraordinaria de la Hermandad del Frente de Juventudes - Doncel Barcelona de 28 de enero, fui elegido como nuevo presidente de esta.

  • Como dije en mis primeras palabras, antes de tomar la decisión de presentar mi candidatura, eché mano de aquel texto de José Antonio que alude al mando como servicio, pues esto es lo que he venido a hacer desde este nuevo puesto responsabilidad.

Debemos mirarnos en los espejos de los ejemplos de los que nos precedieron; así, de José Antonio Ramírez, fundador de la Hermandad, y, más recientemente, de mi amigo y camarada Paco Calduch, quien llevó durante diez largos años las riendas, con sus momentos de alegría y sus muchos afanes y disgustos.

  • Gracias, pues, a los dos: al primero -que ya está en su lucero- y al segundo, que seguirá acompañando la andadura de la entidad como vicepresidente.

Quizás no hacen falta presentaciones, pero, por si acaso, ahí van: pertenezco a la primera generación de la Organización Juvenil Española, aquella que sucedió en la formación de los afiliados del Frente de Juventudes a las ya legendarias, para nosotros, Falanges Juveniles; allí aprendí los valores de la convivencia y de la tarea en común que es España; allí profundicé en el ideario y el estilo de José Antonio Primo de Rivera, aunque también he de decir que de casta le venía al galgo, por mi padre, antiguo afiliado a la O.J. desde 1939; allí viví la maravillosa aventura de los campamentos, el hábito de llevar el macuto a la espalda en las marchas, las tardes de camaradería en el viejo Hogar Extremadura; allí aprendí bellas canciones que apuntaban a Ideal…

Nuestra Hermandad no se olvida de todo aquello, mas no debe quedarse en el simple recuerdo, que daría paso a la esterilidad; estamos en un mundo de realidades muy distintas, en que hay que bregar, sin renuncias a la historia pero con la mirada puesta en el presente y, acaso, en el futuro de otras hornadas.

  • El Proyecto Sigüenza, en el que estamos embarcados con otros camaradas de diversas provincias, nos marca un itinerario de trabajos y de actividad constante.
  • El primero de ellos es mirar los problemas del día de hoy desde la perspectiva de los valores esenciales joseantonianos; el segundo es abrir senderos en los que nos podamos encontrar con quienes coincidimos en una manera de pensar y, sobre todo, en una forma de ser.
  • Nuestro Lucero es un medio para ello, al que se van a añadir, en un futuro inmediato, otros instrumentos tecnológicos, tal como nos demanda la necesidad de una puesta al día.

También nuestro local está siendo remodelado, para ofrecer a quienes vengan a nosotros un espacio más atractivo, donde tengan cabida los encuentros de amistad y camaradería -como en los viejos Hogares- y el trabajo en común. Y, especialmente, donde esté presente la ilusión y la alegría, ni más ni menos que como en los viejos tiempos.

Es ocioso pedir vuestra colaboración, con la que ya cuento por anticipado. Con un pie en el estribo, como decía el poeta, gracias y adelante.

Manuel Parra Celaya

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